YS VIII: Lacrimosa of Dana

Ys VIII: Lacrimosa of Dana, vacaciones peligrosas

Si hay algo que Nihon Falcom tiene es ambición y ganas de hacer las cosas bien, algo que muy pocas compañías del tamaño tan pequeño — para los grandísimos títulos que nos brindan estos nipones — pueden decir sin ningún tipo de problemas.

Y aquí estamos, jugando a Ys VIII: Lacrimosa of Dana, la nueva entrega de la longeva y veterana saga de acción y rol. Ya ha llovido desde aquellos tiempos donde el primer Ys vio la luz en NEC PC-8801, y es que Falcom no ha dejado de innovar la saga con cada nueva entrega. Este Lacrimosa of Dana, por supuesto, no es ninguna excepción.

Pues bien, preparaos para reunir recursos y sobrevivir en una paradisíaca pero peligrosa isla desierta, porque vamos a unirnos al aventurero Adol Christin y su fiel compañero Dogi en la aventura más espectacular y peligrosa de sus vidas.

Ys VIII comienza, como no, con nuestro pelirrojo protagonista, Adol Christin, viajando en busca de nuevas y alocadas aventuras por el mundo. Esta vez, lo vemos convertido temporalmente en marinero a bordo de la Lombardia, un barco de pasajero la mar de lujoso que lo llevará a un nuevo continente. Tras conocer ligeramente a los pasajeros de la nave, algo terrible ocurre justo cuando el barco pasa por la misteriosa isla de Seiren, lugar del que dicen estar maldito.

Así pues, tras el ataque de un monstruoso pulpo gigante, Adol y Dogi, su inseparable compañero de parranda, se ven perdidos en una isla aparentemente desierta y llena de criaturas peligrosas que no han visto jamas. Pero no solo ellos han sobrevivido al accidente de la Lombardia, otros pasajeros también se han convertido en náufragos por lo que todos tendrán que colaborar, a pesar de sus distintos orígenes sociales y culturales, para contar todas las maravillas (y horrores) que se encuentran en la isla de Seiren. En esta variedad de personalidades se encuentra la miga del elenco, ya que las interacciones entre ellos serán muy diferentes y darán a lugar a momentos realmente divertidos, pues, al tratarse de una isla totalmente desprovista de civilización, los NPCs que nos encontraremos estrán mucho más cuidados que en cual RPG medio.

Juntando esto con que Falcom, sabiamente, ha explorado un Adol mucho más abierto y con algo más de personalidad  (gracias a la toma de pequeñas decisiones en los diálogos), Ys VIII es algo realmente especial dentro de la saga.

Sin duda, el tema principal del juego es que todos los obstáculos se pueden superar si una sociedad trabaja en conjunto, ayudándose los unos a los otros en armonía. Y es precisamente lo que intentaremos conseguir durante nuestra estancia en este paraíso terrenal lleno de criaturas que parecían estar extintas durante siglos. La historia de Ys VIII puede parecer simple a primera vista: un grupo de náufragos sobreviviendo como pueden en esta isla, pero, como sucedía en Perdidos (serie que desde luego ha formado parte de inspiración para este título),no todo es como parece. Algo que realmente me ha sorprendido es la profundidad de la trama de Lacrimosa of Dana, con verdaderos giros de guión que nos harán caer de la silla, algo que sin ninguna duda ha heredado de The Legend of Heroes, la otra saga estrella de Nihon Falcom.

Sin contar con las temibles Especies Antiguas, criaturas parecidas a dinosaurios que campan a sus anchas intentando devorar todo lo que pueden, Adol es afectado por una especie de sueños donde ve la vida y miseria de Dana Icarusia, una bella y misteriosa joven perteneciente a una civilización olvidada hace ya mucho tiempo y cuyo destino parece estar estrechamente ligado a la isla. Poco a poco conoceremos más de la historia de Dana y de su importante papel en la trama de Ys VIII. Como es natural, poco más puedo contaros acerca del argumento del título, tendréis que descubrir vosotros mismos cual es el terrible secreto que esconde la isla de Seiren.

Por supuesto, cuando hablamos de la saga Ys, no podemos ignorar su gameplay, por muy buena que sea su historia. Esta vez Falcom ha decidido tirar la casa por la ventana para ofrecernos la experiencia Ys más asequible. A pesar de los numerosos jefes que pueblan la aventura, ninguno de ellos me han dado demasiado dolor de cabeza, así que si buscáis una dificultad tan sórdida como frustrante en este nuevo Ys, debéis probar los modos más altos, desbloqueados desde el principio de la partida.

Gracias a los escenarios tridimensionales y a un combate mucho más libre que en anteriores juegos de la serie, Ys VIII gana una increíble verticalidad a lo largo de sus mapeados, los cuales están llenos de secretos y pequeñas recompensas para aquellos jugadores con alma de exploradores. Y, si os gustan los pasatiempos un poco más relajados, también tendremos disponible un (sorprendente) divertido minijuego de pesca,que apasionará a cualquiera con espíritu completista.

Desde luego, este es el paso a seguir para ofrecer una verdadera experiencia de aventurero, donde nosotros mismos tendremos que ir creando el mapa de la hasta ahora inexplorada Seiren. Los enemigos también han evolucionado junto a las tecnologías que ofrece el juego, por lo que la fiel espada de Adol en ocasiones no será tan eficaz como nos gustaría. En este momento entran en juego nuestros compañeros, cada uno de ellos con un estilo de combate diferente, que serán clave para eliminar a los enemigos más duros o recolectar los materiales que de otra forma no podríamos.

Ademas, si somos lo bastante habilidosos para esquivar o protegernos de un ataque en el momento exacto, entraremos en una especie de trance llamado “Flash Move/Guard” donde atacaremos de forma extremadamente rápida y todo a nuestro alrededor se ralentizará.

Otra de las facetas que trae este Lacrimosa of Dana es la recolección de recursos. Como buen superviviente y náufrago que somos, no podemos vivir del aire, por lo cual tendremos que recoger diversos materiales a lo largo del mapa que nos servirán para fabricar desde armas y armaduras hasta mejorar las instalaciones de nuestra pequeña base si las bestias se deciden a atacarnos.

Personalmente no soy un jugador que disfrute demasiado del denominado “grindeo”, ya que no me gusta perder el tiempo en nimiedades que me saquen por completo de la experiencia original del juego, pero con Ys VIII me ha sido imposible resistirme a recolectar todos esos materiales y mejorar mi armamento (que es algo prácticamente obligatorio en orden de sobrevivir a los jefes finales) y no ha sido hasta los últimos compases del juego cuando me he visto en la necesidad de buscar ciertos elementos para mejorar al máximo mi indumentaria, algo que, por supuesto, es totalmente opcional y que no creo que sea necesario para superar el juego. Mantener nuestra aldea llena de recursos y ayudar a sus habitantes en sus problemas es uno de los mayores puntos a favor de este Ys, ya que nos encariñaremos fácilmente con casi todos los personajes del juegollegando al punto de querer ayudar a esta gente solo para ver como su propia historia personal avanza y conocer más sobre ellos.

Si nos ponemos a hablar de lo técnico, tengo que decir que esta versión de PlayStation 4 que hemos analizado es, sin ninguna duda, un gran port. Siempre teniendo en cuenta que la versión original del juego viene de PS Vita, y que todas las zonas están, lamentablemente, limitadas por escuetos tiempos de carga — que a veces pueden cortar un poco la experiencia de juego — los 60 FPS con los que cuenta el juego tan solo son comprometidos por alguna extraña razón en la Aldea de los Náufragos, el único lugar del juego donde no entabláremos combate alguno.

Y hablando de la versión de PlayStation 4, Falcom ha añadido novedades bastante jugosas respecto a la de portátil. Una nueva y difícil mazmorra, ademas de dos nuevas formas de combate para Dana, desde luego nos darán más horas de juegos si todavía buscamos más desafió una vez hemos terminado con la historia principal.

En cuanto al apartado musical, tenemos ante nosotros una de las mejores bandas sonoras que Falcom ha producido, aunque, seamos sinceros, prácticamente todas sus BSOs son las mejores que han hecho. Con unos temas cañeros y llenos de energía, que harán la travesía por las zonas de la isla de algo mucho más ameno, la música del juego es toda una delicia que merece ser escuchada en todo su esplendor.

En definitiva, Ys VIII: Lacrimosa of Dana cuenta una historia de amistad, camaradería y de cómo, si trabajamos codo con codo con nuestros semejantes, podemos superar cualquier obstáculo que se nos ponga por delante. Un Action RPG que no dejará indiferente a nadie, mucho menos a los veteranos seguidores de la saga y con un final sin precedentes para la misma que me deja con muchas ganas de ver como Nihon Falcom aborda una vez más la legendaria franquicia.