The Caligula Effect

The Caligula Effect y los límites del escapismo

Seguro que muchos habéis pensado en algún momento de vuestra vida cuán genial sería vivir para siempre siendo unos niños, sin preocupaciones, ni problemas de la vida adulta. Muchos de vosotros, yo incluso, usaréis los videojuegos como método de escape de la realidad. Pero, ¿y si escapáramos de la realidad para siempre? Esa es la premisa que nos presenta The Caligula Effect, el nuevo JRPG de Furyu para PS Vita y que cuenta con Tadashi Satomiguionista de Persona y Persona 2.

Así pues, preparaos para vivir atrapados en una vida de estudiante en una simulación que no parece tener fin y para afrontar vuestros traumas más profundos.

Como ya he comentado antes, el principal pilar por el que se sostiene el argumento de The Caligula Effect se basa en el escapismo de la realidad. Encarnaremos a un joven estudiante sin nombre que pronto descubrirá, por cuenta propia, que algo muy malo esta sucediendo a su alrededor: todo su mundo no es más que una simulación. En una escueta escena introductoria, donde vemos cómo la ceremonia de iniciación se repite una y otra vez, descubriremos que realmente estamos atrapados en Mobius, una especie de Matrix para personas que no pueden aguantar vivir en el mundo real por diversos problemas sociales y psicológicos.

Durante nuestra huida, una extraña “idol” llamada μ (se pronuncia Mu) se nos aparecerá como la creadora de todo Mobius, actuando a la vez como una especie de Dios para los estudiantes que sí creen que viven en el mundo real. Esta inteligencia artificial pretende hacer felices a todas las personas atrapadas en la simulación y utilizará todos los métodos necesarios para ello. Por lo que nuestra principal tarea será encontrar a μ y matarla para escapar de ese infierno digital. Por suerte, no estaremos solos en nuestra campaña.

A lo largo de la aventura conoceremos a los diversos miembros del club “Go-Home”, estudiantes, que como tú, se han dado cuenta de que la realidad en la que viven no es tan bonita como parece. Todo este rollo del club para escapar de un mundo en bucle enfrentándose a un ser con capacidades divinas debería de sonar mucho a quienes hayan visto Angel Beats! y es que The Caligula Effect toma prestados muchos elementos de diferentes obras, como por ejemplo la propia saga Persona. De esta toma casi descaradamente la mecánica de los Social Links, e incluso muchas partes del desarrollo del juego.

Conforme vayamos explorando la escuela, encontraremos cientos y cientos de estudiantes, con los cuales podremos formar un vinculo. Si bien son anecdoticos y simplemente actúan como la forma de adquirir misiones secundarias, es un buen detalle que cada uno de ellos tenga un trauma o problema diferentes y nosotros tengamos que ayudarles a hacer frente a sus temores más profundos, otorgándoles algo más de peso y sentido argumental que a unos simples NPCs.

Los vínculos que sí se desarrollan mucho más son los que podemos compartir con nuestros compañeros de lucha. Muy al estilo de la saga de Atlus, obtendremos diferentes habilidades especiales si llegamos a conquistar el corazón de quienes nos rodean. Mención especial a lo cuidados que están los personajes principales, que sin llegar al nivel de otros títulos del género, sus historias y personalidades casan a la perfección con los temas que trata el juego: todo el mundo tiene algo que ocultar.

En cuanto al combate, nos encontramos con un sistema muy interesante basado en la administración del tiempo y las oportunidades durante nuestros turnos. Contaremos con cuatro miembros en el equipo, cada uno de ellos muy diferente del anterior y que corresponden a un arquetipo para el combate.

Si logramos pensar bien nuestras estrategias, y gracias al sistemas de previsualización de nuestros ataques, los encuentros pueden acabar en un único turno. La forma más optima de jugar es entender como funcionan los ataques e intentar encadenarlos como si de un juego de lucha se tratará. La pega de todo este espectacular sistema es la falta de ritmo en las mismas, incluso las peleas más nimias se ven lastradas por un sistema demasiado complejo que claramente está diseñado para combates multitudinarios o jefazos finales. Se echa en falta una opción de auto ataque, y mucho.

En el apartado audiovisual nos encontramos con un título muy dispar. Gráficamente no se ve nada mal, es de los juegos que más muestran la potencia de la olvidada PS Vita, pero lamentablemente cuenta con pequeños problemas de rendimiento que harán de las peleas más caóticas algo molesto de ver a causa de los bajones de frames durante las escenas más exigentes. También debo añadir que el diseño de las mazmorras deja bastante que desear, debido a que la mayoría de localizaciones son basadas en lugares reales —como por ejemplo una escuela o un centro comercial.

En cambio, la música de The Caligula Effect es sorprendentemente agradable de escuchar. La mayoría de temas parecen sacados de un concierto de pop japonés por lo que si tu estilo musical va en consonancia con todo el mundillo “idol” lo disfrutarás al 100%.