Spyro

Spyro Reignited Trilogy: La nostalgia nos ayuda a volar

El archiconocido dragón púrpura tiene ya la friolera de 20 años. Nació en 1998 con el objetivo de atraer a una generación de niños y niñas al mundo de la primera PlayStation. Yo entre ellos. Siempre me han gustado tanto Crash como Spyro; los veía (y veo) como mis referentes plataformeros. Sin duda, han marcado una parte de mi vida, pero hoy estamos aquí para ver la realidad que se esconde tras la idealización de mis ídolos. Toca hablar del título Spyro: Reignited Trilogy, versión remasterizada de las tres primeras entregas del pequeño dragón.Esta nueva entrega nos ofrece la experiencia de revivir los tres grandes clásicos en alta definición y con un apartado gráfico totalmente renovado. Pero antes de seguir me quiero quitar dos pegas que debéis saber. La primera es que el juego no viene con subtítulos de base y me parece un grave error a estas alturas, la accesibilidad debe estar siempre presente a la hora de desarrollar un videojuego. La segunda, más enfocada a vosotros como compradores, es que la versión física solo incluye el primer juego, por lo que los dos restantes se deben descargar mediante Internet. Matiz que tampoco logro entender. Dicho esto, prosigamos.

Spyro Remaster

La impresionante estética de esta remasterización es uno de sus puntos fuertes. La belleza de sus paisajes, los nuevos diseños de muchos de los personajes y un especial mimo por las animaciones de nuestro protagonista y sus amigos. Una cosa que tienen en común todos los jugadores de este título es quedarse embobado los primeros minutos admirando como se mueve el pequeño dragón por los preciosos escenarios. Desde luego, revivimos aquella época de la forma más bonita posible.

El punto anterior me lleva a lo siguiente, la jugabilidad no se ha modificado en absoluto. Esto quiere decir dos cosas: que mantiene una fidelidad impecable a los originales pero también transporta sus problemas. Nos encontramos con algunas fases de nivel bastante frustrantes por tener que, por ejemplo, realizar un salto acompañado de un planeo medido al milímetro. Esto también influye en la obtención de algunos secretos, pero al ser opcionales lo atribuyo a un simple aliciente para esforzarte todavía más por hacerte con todos ellos. ¿Y cómo sabes qué tienes el 100%? Porque en el menú de pausa contamos con una guía que nos muestra el progreso actual en cada uno de los niveles de cada título. Es un pequeño detalle que anima al jugador a conseguirlo todo y, a su vez, a conocer en todo momento qué has conseguido y qué no, lo que ahorra quebraderos de cabeza. Los controles han sido ligeramente refinados, aunque la cámara te puede hacer pasar un mal rato, sobre todo cuando estás embistiendo.

Spyro Reignited Trilogy

En definitiva, la versión remasterizada nos trae de vuelta las tres primeras entregas de Spyro con ningún cambio significativo más allá de la mejora en el apartado gráfico. El núcleo jugable sigue siendo la exploración, las plataformas y vencer, de forma simplona a la par que simpática, a enemigos a llamaradas y cornadas. El público al que aspira es claramente aquellos amantes de esta saga, donde la nostalgia hará la mayoría del trabajo a la hora de divertirlos y entretenerlos. Por otro lado, las personas que no lo hayan disfrutado anteriormente se encontrarán con niveles poco inspirados, tareas repetitivas (eliminar enemigos, ganar gemas, encontrar orbes…) y numerosas pantallas de carga que deberían durar bastante menos, lo cual, como poco, resulta poco atractivo para el jugador actual.

No tengo mucho más que añadir al análisis del propio título. Sin embargo, aun me quedan cosas en el tintero sobre esta idea de hacer un remaster. Ya hemos hablado de su definición, ahora queda ver un ejemplo práctico.

Spyro Reignited Trilogy

Reignited Trilogy no aporta nada nuevo con respecto a los juegos originales, es un lavado de cara, un regalo con el envoltorio más bonito, la esencia es exactamente la misma. Un remaster o un remake me llaman realmente la atención cuando a partir de la base original, le vuelven a dar forma y no solo se ve distinto, sino que se siente distinto. Por poner un ejemplo reciente, el efecto que quiero que me produzca el anuncio de un remaster es algo como lo que ha logrado Tetris EffectSigue siendo el Tetris, el clásico del 86, con sus mismas reglas y cimientos. Pero viene aderezado, no solo una estética renovada, sino de una sensación diferente, un estilo nuevo y fresco que me lleva a decir: “¡¿Esto es el Tetris?!”. La nostalgia no lo puede todo, al menos en mi caso, la reinvención es mucho más importante. Esta idea la exploraré en profundidad en mi siguiente texto. Por ahora dejaremos sembrada la duda.

Toys for Bob ha hecho un trabajo excelente en traer los juegos de Insomniac Games a épocas modernas, no obstante, me sabe a poco que se queden solo ahí. Por supuesto, considero que lo idóneo hubiera sido crear una nueva entrega con estos increíbles gráficos, nuevas ideas y una jugabilidad a la altura de nuestros tiempos. Poder explorar un vasto mundo volando libremente con Spyro, realizar combos asombrosos en tierra y aire o dominar una variedad distinta de poderes se ha quedado en, simplemente, un sueño. Y los sueños, sueños son.