Por qué no puntuamos juegos

A la hora de hablar sobre las cosas que nos han gustado o no, es muy común ver a personas adjuntando una escala del 1 al 10 para valorar la intensidad de sus sentimientos. «Esta pizza es un 7 sobre 10», «Soy un 5» o «He tenido un día de 10» son frases que todos hemos oído alguna que otra vez, y eso no está mal. Al fin y al cabo, los números son algo universal, y más o menos van sirviendo para que nos enteremos, en mayor o menor medida, de lo que nos quiere decir una persona muy rápidamente. Pero claro, al hablar de cultura (y sobre todo en la crítica), esto se vuelve un poco más pantanoso.

En PostGame estamos completamente seguros de que el videojuego es muchas cosas. Es entretenimiento, es diversión, es frustración, es comunidad y es innovación. También es arte, cultura y expresión, y en este equipo no creemos que a esas cosas se les pueda poner una escala numérica común. Hay muchos matices, muchas sensaciones y muchas variables. Tampoco creemos que se pueda hacer crítica objetiva, cosa que tira aún más si cabe por la ventana el tema de puntuar los análisis, pues esos números podrían significar cualquier cosa.

Eso sí, no por esto queremos desmerecer a aquellos que sí que usan escalas en sus valoraciones. Creemos que tener crítica plural que se adapte a los distintos tipos de público, y aquí estamos nosotros, PostGame, para poner nuestro granito de arena en esta búsqueda por la diversidad dentro de la crítica cultural.