Fallout New Vegas

La brillante narrativa de Fallout: New Vegas

En el anterior artículo hablamos sobre los mapas de mundo abierto y su relación con la narrativa y la jugabilidad en un videojuego. Hoy vamos a ver un ejemplo concreto de una historia bien escrita que respeta su mundo y consigue una inmersión completa por parte del jugador: Fallout New Vegas.

Fallout New Vegas es un videojuego de rol desarrollado por Obsidian Entertainment y como bien sabréis forma parte de la archiconocida franquicia Fallout, liderada actualmente por Bethesda. Tras el triunfo de Fallout 1, 2 y 3, Obsidian tenía una laboriosa tarea para estar a la altura de las expectativas. Y no decepcionaron en absoluto.

Los dos primeros Fallout eran famosos por su cuidada experiencia rolera donde puedes resolver los problemas de muchas maneras distintas, ajustándote a la clase de personaje que quieres ser. Uno de los ejemplos favoritos para ilustrarlo es que puedes derrotar al supuesto jefe final a través del diálogo, convenciéndolo de que su plan es erróneo llevando a que una máquina perfecta dude de sí misma y se autodestruya. Pero centrémonos en la aventura que nos ha preparado Obsidian en el Mojave.

Fallout New Vegas

La introducción de Fallout New Vegas es magnífica para un videojuego de este género. Somos un mensajero que recorre el yermo cada día para cumplir sus contratos. Un día partimos a realizar nuestro último encargo. Repentinamente, nos asalta un grupo de personas armadas, lideradas por un hombre vestido con un elegante traje blanco. Maniatados y totalmente expuestos, nos roba lo que parece una ficha de casino. Vemos como saca una pistola de su chaqueta y dice: “Desde ahí, de rodillas, debe parecer una racha de mala suerte de dieciocho quilates. La verdad es… que el juego estaba amañado desde el principio.” Aprieta el gatillo y aparece el título del juego. Posteriormente, despertamos en una clínica y, como si hubieses agotada la suerte de toda una década, un médico nos informa que nos ha salvado la vida por los pelos. Aquí comienza nuestra aventura.

¿Qué tiene de especial este inicio que no tenga una película más de mafiosos? La respuesta es sencilla, desde el primer segundo del juego podemos decidir qué personaje queremos ser y cómo vamos a hacer las cosas. Podemos dar las gracias por estar vivos y nos volver a meternos en líos. Conocer gente y asegurarnos un hogar en New Vegas. Por otro lado, podemos ser vengativos y buscar a toda costa al dichoso hombre de traje blanco para devolverle el favor en forma de calibre del 45. O, simplemente, nuestra curiosidad nos guiará en busca de una respuesta a por qué la ficha de casino es tan importante y quiénes son tus atacantes. El punto es que la propia narrativa nos permite ignorar la historia principal. Y en un juego de estas características, los desarrolladores deberían considerar la opción de que el jugador no siga el camino indicado.

Fallout 4

Pongamos un contraejemplo, en el inicio de Fallout 4 vemos como asesinan a nuestra pareja y secuestran a nuestro hijo. Nos criogenizan y mucho tiempo después logramos salir de nuevo a la superficie. Bien, lo normal aquí sería buscar a nuestro hijo urgentemente, ¿no? Lo más seguro es que el jugador se pierda por el yermo y se acabe olvidando rápidamente del objetivo principal, a pesar de ser de vital importancia para nuestro protagonista. Se reduce fuertemente el aspecto rolero y la dinámica del jugador y del propio personaje se separan. Ya no compartimos mentalidad, se aleja de ser mi representación en ese mundo ficticio. Por ello, el marco narrativo debe ser consistente y atractivo, pero también flexible y maleable.

Una vez que hemos tratado la introducción, pasemos al cuerpo del videojuego. En New Vegas existen varias facciones o grupos muy diferenciados entre sí. Cada una de ellas cuenta con sus propios objetivos, maneras de llevarlos a cabo y organización. En la sociedad, sobre todo en el ámbito político, vemos como diversos grupos u organizaciones de personas se relacionan entre sí y generan interacciones de todo tipo.

Fallout New Vegas

A la hora de diseñar un mundo abierto en un videojuego de rol, debemos tener siempre presente que las facciones deben interactuar entre sí, así como con el propio mundo. De esta manera, la historia principal debe verse involucrada en esas interacciones y condicionar las decisiones del protagonista. Fallout New Vegas maneja esto a la perfección y hace que la narrativa justifique el que debas conocer a todas las facciones para saber quiénes son tus aliados, quiénes tus enemigos e, incluso, quiénes te son indiferentes. Sin entrar en spoilers, la trama nos lleva a querer tomar el control de la ciudad de New Vegas, necesitamos desentrañar los secretos del señor House (líder de dicha capital) y eso desemboca en un gran interés por conocer a las Casas con más influencia de la ciudad. La clave está en no tratar a cada grupo de manera independiente como si fuesen de mundos distintos. A no ser que se trate de un grupo marginal, en cualquier caso, ya entendéis por dónde van los tiros.

Nos embarcamos en numerosas misiones y acabamos viendo a estas facciones no como grupos separados con un puñado de quests concretas, sino como un conjunto de engranajes que forman un mundo mucho mayor. New Vegas es un todo, es más que la suma de sus partes y tú como jugador te sientes partícipe en todo momento.

Fallout New Vegas

En cambio, esta vez echamos un vistazo a Skyrim y a sus facciones. El conflicto entre Los Capas de la Tormenta y El Imperio que prácticamente desemboca en una guerra civil, no tiene repercusiones en Skyrim más allá de las misiones que tratan este problema en específico. En cuanto a su historia principal, encontramos que somos el sangre de dragón, un elegido para lidiar con la nueva era de los dragones. De nuevo, fuera de la campaña no se refleja nuestra importancia en el mundo. Aunque al principio se presenta como una historia atractiva, acaba siendo una misión más bajo el pretexto de salvar al mundo. A lo largo de la campaña, no has conocido a casi ninguna facción externa, no has profundizado en la sociedad de su mundo y no se reflejan consecuencias en Skyrim una vez la terminas. Por ello, este título brilla con más fuerza en misiones relacionadas con dichas facciones (Gremio de Ladrones, Hermandad Oscura…) y con la gente de a pie.

La guerra nunca cambia, pero la narrativa del videojuego no para de evolucionar.