Into the Breach

Into the Breach, coordinación y precisión

La estrategia por turnos es un género que se ha ido perdiendo un poco en la última década. A pesar de títulos como Fire Emblem, este tipo de juegos siempre han sido concebidos para un nicho concreto, un grupo de personas que saben muy bien a lo que se enfrentan. Pues bien, Subset Games, creadores de FTL (o Faster Than Light), han decidido explorar estos territorios para ofrecernos una de las mejores experiencias en lo que llevamos de 2018: Into the Breach.

Into the Breach nos presenta un futuro desolado, donde una raza alienígena llamado Vek ha arrasado toda civilización conocida. Nuestro deber será viajar en el tiempo para enfrentarse a la amenaza Vek y salvar a lo que queda de la humanidad. Para ayudarnos en esta titánica tarea tendremos a nuestro disposición un equipo de mechs, robots gigantes preparados para el combate. Estos enormes vehículos son la clave de todo el título y tendremos que usar todas sus posibilidades para salir victoriosos en las batallas por venir.

A pesar de todo lo que pueda parecer, Into the Breach nos engaña con su presentación: parece ser un juego de estrategia por turnos presentado en un elegante tablero, por lo que no seria justo llamarlo tan solo un juego táctico o un rogue-like. El juego es, en esencia, un juego de puzles.

De hecho, al principio jugaremos con pocas cosas a tener en cuenta: mecánicas sencillas que cualquier jugador puede entender con unos pocos minutos de juego y múltiples sistemas que parecen bastante simples pero que, sin embargo, conforme nuestra partida y experiencia avanza, elementos más complejos aparecerán en el tablero de juego.

Su jugabilidad es, como pasaba en FTL, muy simple. Jugamos como una escuadra de tres mechs con habilidades muy distintas entre sí, cada uno cumpliendo una función especifica que tendremos que saber explotar al máximo. Cada turno los aliens harán su movimiento y podremos ver dónde sus ataques tendrán efecto. En nuestro turno deberemos posicionar a nuestras unidades e intentar evitar el mayor daño posible a los civiles en el mapa (los cuales funcionan como un medidor de vitalidad) o matar a los aliens lo antes posible. Además de usar nuestras armas para eliminar las amenazas, será clave empujar a los enemigos entre ellos para causar más daño o, si somos lo bastante astutos, incluso usar el terreno a nuestra disposición para deshacernos de unos cuantos bichos, como por ejemplo ahogarlos en ríos, cegarlos con nubes de arena en el desierto o incluso hacer que se maten entre ellos telegrafiando sus movimientos.

Si antes he dicho que el juego es realmente un título de puzles es porque normalmente durante las misiones, a pesar de estar generadas aleatoriamente hasta cierto punto, suele haber una sola forma de acabar con todo sin dañar los edificios que actúan como nuestra salud y que, si son destruidos, terminará nuestra partida y perderemos todo nuestro avance. También hay casillas especiales como bosques que arderán si algún proyectil les alcanza o bloques de hielo que pueden congelar cualquier cosa que este encima de ellos.

Pero no solo tendremos edificios y casillas especiales, en ocasiones las misiones nos otorgan objetivos especiales que debemos proteger para obtener mejores recompensas. Si hablamos de los enemigos, seremos informados de su punto de reaparición en el mapa. Si somos lo bastante rápidos podemos tapar estas madrigueras y evitar que un enemigo salga a la superficie… Pero ojo, si ponemos a nuestra propia unidad encima de uno de estos puntos sufriremos daños. En nuestras manos esta usar a los propios Vek para detener a sus paisanos.

El juego puede ser muy agotador, en muchas ocasiones nos veremos tan abrumados por la horda alienígena que no habrá forma de superar una situación sin tener que sacrificar algo a cambio, ya sea un puñado de civiles o la vida de uno de nuestros pilotos: la decisión es tuya. Una vez perdamos a todos nuestros pilotos o la energía de ciudad se pierda para siempre, los Vek destruirán la Tierra y nos obligarán a viajar en el tiempo. Cuando esto pase, solo tenemos la posibilidad de seleccionar uno de nuestros pilotos, perdiendo todas las mejores de los mechs y las habilidades de los otros pilotos. Esta es la mecánica más rogue-likedel juego ya que nos obligarán a empezar una y otra vez si fracasamos. Tus primeras horas de juego serán brutales y, sin ninguna duda, morirás incontables veces. Pero aun así, cuando consigues cambiar las tornas de la batalla en una situación imposible la sensación de triunfo es inigualable.

En cuanto al estilo gráfico tenemos un pixel art muy estilizado y limpio. Si te gustan este tipo de juegos quedarás completamente enamorado de las simples pero efectivas animaciones de todas y cada una de las unidades del juego. Los enemigos tienen un diseño muy característico que los diferencia muy bien unos de otros, con lo cual es fácil identificar las mayores amenazas de forma visual sin tener que recorrer sus características o habilidades.

En definitiva, el juego es increíblemente estresante en el buen sentido, requiere una buena cantidad de pensamiento crítico y saber manejar los recursos que tenemos a mano. Sin duda es uno de los mejores juegos de estrategia de los últimos años. A diferencia de muchos juegos del género, el mayor enemigo de Into the Breach no son los Vek, somos nosotros mismos.

Si estas interesado en la estrategia por turnos y los juegos agotadores que no perdonan ni un fallo que cometas, Into the Breach se convertirá en uno de los mejores juegos que jugarás este año.