Hand of Fate 2

Hand of Fate 2: que la fortuna te sonría

Hace ya un tiempo que existe el debate de si los indiesdeberían tener o no secuelas. Este viene dado por la gente que piensa que los indies están ahí para innovar, para traer cosas nuevas y ser creativos, y todo eso choca frontalmente con la idea de secuela. Porque esto es hacer una segundo juego con lo ya conocido del anterior, y ya con eso surgen las limitaciones a la hora de innovar. Ya no puedes crear algo desde cero, sino que vas a tener que expandir lo que ya existe. También muchos lo criticamos por el hecho de que hacer una secuela es un ejercicio vago, tirar por lo conocido y darnos algo reconocible que nos haga picar el anzuelo más fácilmente. Esta práctica está mucho más consentida en la industria AAA precisamente porque lo que busca una multinacional es maximizar beneficios. Pero, ¿los indies? ¿No se supone que son ellos los que nos deben hacer avanzar?

Y en medio de todo esto, Hand of Fate 2. Si me preguntáis a mí si una secuela de Hand of Fate está justificada la respuesta va a ser contundente: no. Hay obras como The Banner Saga a las que se le permite porque ya se anunciaron como una trilogía, una misma historia contada en 3 partes, pero la historia del primer Hand of Fate es autoconclusiva y una secuela sale de ninguna parte. Defiant Developement podría haber destinado sus recursos a crear algo totalmente nuevo e imaginativo, pero decidieron tirar por lo fácil. Pese a todo esto, si los indies tienen que tener secuelas, ojalá todas fueran como Hand of Fate 2.

Hand of Fate 2Esta obra hace magistralmente lo que las segundas partes deberían hacer: expandirHand of Fate y Hand of Fate 2 no son el mismo juego. Aquí ya ni siquiera estoy hablando del título en sí, sino del juego dentro de sí mismo. Tanto en el primero como el segundo estamos frente al misterioso repartidor jugando a una partida de cartas, sí, pero no jugamos a lo mismo. Ambos tienen la misma base: vas cruzando un tablero formado por cartas que te presentan un desafío, a veces un combate, otras una decisión, o incluso un juego de azar. Sin embargo, sus diferencias generales son más que notables. Me vais a permitir la analogía: si Hand of Fate era una partida de ajedrez donde lo único que tenías que hacer era matar al rey, en Hand of Fate 2 hay varios tipos de piezas nuevas —además de las que ya estaban— y hay prerrequisitos para la victoria, como haber acabado con todos los peones o tener solo una torre en el momento de la victoria.

A todo esto, el título está más pulido en general que el primeroEl combate está mucho mejor llevado, llegando a ser disfrutable a la par que desafiante y con muchísima más variedad, sobre todo en el añadido de varios estilos de combate según el tipo de arma que llevemos. Ahora los subtítulos ya no entran TAN a destiempo como en la primera parte, pero sí que ocurre más de una vez que todavía no se ha acabado una frase y ya están con la siguiente. Se introducen nuevas mecánicas, como los compañeros, que no sólo nos aportan ventajas a la hora de hacer según que cosas, sino que también tienen peso a nivel narrativo, cada uno con una trama y una personalidad marcada. Además de esto, ahora también se amplían los retos de azar —que antes se limitaban a elegir una carta boca abajo de entre cuatro para ver si te salía la carta de éxito o fracaso. Se añaden a la mezcla juegos como el de alcanzar x número en una tirada de dados, jugar a la ruleta o acertar en el blanco con un péndulo.

Hand of fate 2

Pero donde más muta Hand of Fate 2 frente a su antecesor es en el aspecto narrativo. Como he dicho antes, Hand of Fate es un juego dentro de un juego. Estamos en una parte de cartas con un hombre misterioso, tanto que ni siquiera sabemos cómo es su rostro. Las peguntas surgen: ¿Qué hacemos aquí? ¿Por qué estamos jugando? ¿Quién es el repartidor? ¿A qué estamos jugando? Todo ese misterio se mantiene, pero de forma distinta. Esto es algo que me es difícil de explicar. El primer Hand of Fate era una incógnita en un sentido místico, de un mundo oscuro que no conocemos y que sólo nos deja migajas de información para que ni siquiera sepamos dónde estamos, ni a qué clase de ser nos enfrentamos. En el otro lado está Hand of Fate 2, en el que se supone que ya hemos jugado a la primera parte y, por tanto, ya partimos con algo de información. Además de esto, nos da muchísimo más contexto y datossobre cómo es el mundo en el que nos encontramos y cómo ha cambiado desde los eventos de la primera entrega. Pero el misterio se mantiene porque estamos jugando al juego de la vida y la muerte con alguien que ya no tiene el poder para hacerlo, además de que nos encontramos en el interior de una caravana sin información de qué hacemos ahí o a dónde nos dirigimos.

El mayor cambio dentro de la narrativa de una parte a otra es más que evidente. Hand of Fate 2 cuenta la historia de una forma completamente distinta a la que lo hacía su antecesor. En la primera entrega no había una historia como tal. Todo lo que podíamos sustraer era contexto sobre su mundo, un mundo que -como ya he dicho antes- es místico, misterioso, mágico y oscuro. Cada carta mostraba un aquí y un ahora y con la información que sacábamos de ahí nos hacíamos una idea de cómo funcionaba ese universo.

En cambio la segunda parte opta por una narrativa mucho más tradicional. Aquí sí que hay una historia como tal. Tiene principio, nudo y desenlace; giros de guión y en el tramo final se va construyendo un climax. Su guión no es excesivamente memorable, pero sí que es entretenido, disfrutable y, si sois de esas personas que se emocionan fácilmente, os puede llegar a sacar una lagrimita. Este se divide en capítulos, cada uno con una pequeña historia contenida dentro de cada uno. Estos episodios nos plantean situaciones como escalar a la cima de una montaña, resolver un asesinato o escoltar a un granjero cuya amante difunta quiere llevarlo al mundo de los muertos. Algunos capítulos tendrán más impacto en la trama principal que otros, pero ninguno de ellos es desdeñable.

Además, algo que aprecio de la historia de Hand of Fate 2 es que ocurre 100 años después de lo ocurrido en la entrega anterior, lo que les permite innovar dentro de su propio lore y romper más fácilmente con lo anterior. El mundo es completamente distinto, hasta el punto de que varias de las razas del primer Hand of Fate se han extinguido. Nos presenta un mundo casi distópico, donde ha surgido un imperio que conquista y destruye todo a su paso, prohibiendo la magia y exterminando a todo ser que no sea humano. El propio imperio se encuentra inmerso en una guerra con los clanes del norte, a la vez que se enfrenta a una plaga que transforma a los habitantes del imperio en monstruos. Quizás todo esto no sea lo más original del mundo, pero el cambio que recibe el universo de Hand of Fate 2 respecto a su precuela lo hace digno de admiración.

Hand of Fate 2

Reconozco que cuando empecé a jugar a Hand of Fate 2 me mostré escéptico sobre lo que iba a ofrecerme. Pensaba que iba a ser una secuela conservadora que se iba a limitar a meter nuevas cartas a la baraja y algún que otro añadido vacuo. Suerte que me equivocaba, porque puedo decir que ha superado al primero, algo que me costaba pensar que pudiera hacer por la gran calidad de este. En definitiva, tenemos un título realmente sólido que refina su combate y que ofrece mucho más que lo que vimos en la anterior entrega. Recomendaría el título a cualquiera que haya disfrutado alguna vez de una partida de Dragones y Mazmorras, porque eso es lo que me evoca Hand of Fate 2. Aunque no sea imprescindible haber jugado al primero para poder disfrutar enormemente el segundo, creo que es recomendable hacerlo para no perderse detalles en la evolución de su universo y las referencias al pasado. En definitiva, si os sois amantes del RPG, haceos el favor de jugar a Hand of Fate 2.

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