Ken Wong

El desarrollador Ken Wong, acusado de abusos laborales

Tony Coculuzzi, desarrollador de juegos indie que ha trabajado en títulos como Cuphead o Florence, ha compartido en Twitter su historia de abusos con Ken Wong, famoso director del panorama. Coculuzzi trabajó para Wong en Florence, dentro del estudio fundado por este último, Mountains.

Coculuzzi se describe a sí mismo como una persona alegre, social e ilusionada por trabajar con un veterano de la industria como Wong. Sin embargo, tras su paso por Mountains, cuenta que necesita medicación para su depresión y ansiedad. Ha pensado en abandonar la industria y lidiado incluso con pensamientos suicidas. Según Coculuzzi, Wong lo humillaba ya desde la primera semana de trabajo, riéndose de todas las ideas y el trabajo que él hacía. Cuenta que al principio no le dio importancia, pues sería que él no estaba acostumbrado a trabajar con un jefe tan duro. El propio Wong se jactaba de eso, y confesaba que muchos de sus trabajadores se vieron obligados a abandonar por no resistir la experiencia—como el propio Cocoluzzi hizo tras dos años—.

Al primer mes, acabé muy enfermo. Volvía y dejaba el trabajo durante un mes. Esto me pasó varias veces trabajando para Ken. De lo que me doy cuenta ahora es de que es uno de los principales síntomas de depresión. Mi cuerpo literalmente dejó de funcionar porque no podía soportar el abuso diario.

El ambiente llegó a hacerse tan insoportable que Coculuzzi empezó a mostrar síntomas de depresión. Lejos de parar, Wong insistió más. Cuando se planteaba contárselo a alguien, otra persona “a la que consideraba amiga” le insinuó que si hacía públicos estos abusos, tanto hacia él como hacia el resto de compañeros, el estudio tomaría acciones legales contra él. De esta manera, Coculuzzi asegura:

Cuando le cuentas a todo el mundo en el trabajo que estás lidiando con la depresión, y él se ríe de cómo gracias a él ya no tienes amigos y nadie con quien hablar, es cuando sabes que tienes que marcharte y decirle la mierda de persona que es. Ken me destruyó, lo sabía. Quería hacerlo. Y se esforzó concienzudamente en conseguirlo. Y lo consiguió. El puto imbécil lo consiguió.

Florence, el título de Mountains en el que trabajaron Wong y Coculuzzi

Sé que se lo ha hecho a otros antes que a mí, y estoy preocupado de que lo vuelva a hacer. Me preocupa que sea peor para ellos, y me asusta de que personas inocentes resulten heridas. Ha pasado un año, y aún me siento destrozado. No le deseo esto a nadie.

El acoso de Wong no era personal. Según Cocoluzzi, no era la única víctima, y de hecho uno de sus principales motivos para contarlo es evitar que más personas sufran. «Cuando él entraba en una habitación, de estar todos riéndonos y pasándonoslo bien, se pasaba a un silencio sepulcral”. Wong contrataba a personas vulnerables y procuraba llenar el equipo de desarrolladores novatos y/o que pertenecían a minorías. También señala que, en su caso, no hubo abuso sexual y que está lejos de sus intenciones opacar a sus compañeras que han sido violadas y recientemente lo están haciendo público. Pero sí ha escuchado y presenciado historias de cómo Wong trata y manipula a las mujeres, especialmente jóvenes.

Especialmente una en particular, que trabajaba para él, a la que abroncaba hasta hacerla llorar descontroladamente. Cada día, durante meses. Este hombre se presenta en público como feminista y aliado. Ya os lo digo, es un mentiroso.

De hecho, se está empezando ya oír hablar del “MeToo de los videojuegos”. A dos de las primeras mujeres de la industria que publicaron sus historias estos días, Nathalie Lawhead y Zoe Quinn —que han acusado a Alec Holowka y Jeremy Soule de haberlas violado, respectivamente—, Cocoluzzi agradece su valentía y su inspiración para hacer público su caso. Como nota aparte, en el caso de Lawhead, el resto del equipo de Night in the Woods ha cortado relaciones con Holowka, quien fuera uno de los desarrolladores.

Ken Wong, por su parte, ha publicado otro texto a modo de disculpa en el que no niega ninguno de los hechos.

Wong confiesa que hay muchas cosas que pudo hacer mejor, y que podría haber trabajado más para forjar una relación de confianza y empatía con sus trabajadores. “Fue mi fracaso como líder y como compañero. A la persona que escribió el hilo y al resto que he herido en mi carrera: lo siento“. También agradece a las personas con las que ha trabajado por haber aprendido de ellas y tener la oportunidad de trabajar juntos, a pesar de todos sus errores. “No se si habrá alguna forma de arreglar las cosas con mi antiguo compañero por cómo le he hecho daño”, añade también Wong.

No nos toca juzgar a nosotros si las disculpas de Wong son sinceras o no. Pero sí mostrar desde TecnoSlave el apoyo incondicional a las víctimas de abusos de cualquier clase, más especialmente si es dentro de la industria del videojuego.

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