Dragon Ball FighterZ, un chorro de agua fresca a bola de dragón

Dragon Ball no necesita presentación, pues la obra de Akira Toriyama ha inspirado a toda una generación. Prácticamente todos los españoles que estemos leyendo estas lineas nos habremos levantado por las mañanas para ver en Antena 3 las aventuras de Son Goku y sus amigos. Dragon Ball FighterZ es una oda a Dragon Ball Z, y el nivel de detalle que hay para con el fan rivaliza sin despeinarse al del imbatible Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi 3 de PlayStation 2. No voy a ir con rodeos: Estamos ante uno de los mejores juegos que se le han dedicado a la franquicia. Acompañadme en este pequeño viaje en el cual os mostrare las virtudes de FighterZ.

Para empezar es obligatorio hablar un poco sobre la desarrolladora: Arc System Works. Estamos ante uno de los titanes de los juegos de peleas, que nos ha traído grandes sagas como BlazBlue o Guilty Gear. Estos se especializan en la complejidad de los movimientos de los personajes, siendo capaces de crear un plantel más que variado, con carisma, y con una barbaridad de combos. La lucha en el estado mas técnico. Títulos difíciles de dominar, pero muy placenteros de jugar. El problema de estos es que tienen una barrera de entrada bastante complicada para novatos, pero FighterZ rompe con esto. Se pierde complejidad en los movesets por el camino, pero no es un impedimento. Al fin y al cabo, este juego es antes un producto para los seguidores de Dragon Ball que para los fans de Arc System Works.

Cualquiera que este mínimamente familiarizado con el género sabrá sacarle el máximo partido al conjunto de movimientos de cualquier personaje desde un primer momento. Media luna, botón de puñetazo, el famoso Hadouken de Ryu, lo más básico del género es el límite de esta obra. A cambio, tiene sus propias normas —como combinaciones para repeler al enemigo, teletransportarte detrás suya y muchas más. Sacrificando la dificultad ganamos frenetismo y bajamos la barrera de aprendizaje.

Los combates plasman completamente el espíritu de la serie. El mimo al detalle que posee este juego es abismal, se pueden recrear cientos de escenas de la serie eligiendo las combinaciones perfectas. Los movimientos de cada personaje plasman su personalidad, haciendo que intergrantes como Nappa, que normalmente no suelen tener mucha chicha jugarles, sean una gozada. Qué diablos, hasta hay un sistema integrado en el cual vas consiguiendo las bolas de Dragón en combate. Cada diez golpes de combo, hasta 70, se desbloquea una, y si se tiene la barra de energía al máximo, aparece el Dragón en el combate y se le puede pedir un deseo, como que te cure o que resucite a un aliado caído.Una de las cosas mas criticadas de este juego es el plantel de personajes. Dejadme que os cuente, no estamos acostumbrados a juegos de peleas de Dragon Ball —Xenoverse no es tal cosa, sino un simulador de Dragon Ball y, por descarte, Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi 3 también lo es. El problema que tienen estos, pese a que me gusten, es que pueden permitirse un plantel más que amplio, porque al fin y al cabo vienen con movesetsprácticamente genéricos. Xenoverse 2, con todo el DLC anunciado hasta la fecha, se planta en la friolera cantidad de 122 personajes, que siguen sin superar a los imbatibles 135 personajes de Tenkaichi 3. En este tipo de juegos la cantidad no es mala, está bien que, ya que se sacrifica en diseño mecánico de combatientes, se gane en algo. Ya que son juegos excesivamente simples y que no buscan nada más (jamás veremos panorama competitivo de estos). Están bien. El problema son las grandes cifras y que la gente esta acostumbrada a ellasDragon Ball FighterZ incluye 21 luchadores más 3 desbloqueables (podremos tener acceso anticipado ellos con la reserva, pero que también son desbloqueables jugando). A estos hay que sumar otros 8 aún por conocer. 32 personajes en total. No conocemos aún quiénes serán esos otros 8, ni cómo serán, pero viniendo de la casa de la que vienen, y siendo tan divertidos de jugar como son los 24 que incluye el juego, no dudo de que serán únicos.  Pero estoy harto de ver muecas de disgusto ante tan pocos personajes. Son una buena selección, no necesitamos cinco huecos ocupados por las Fuerzas Ginyu; a nadie le interesa jugar con los Saimbaman y ya tenemos suficiente con Nappa como Saiyan pringado, lo siento Raditz; ya ni hablemos de algunos abortos de las películas.

Si vamos a hacer números, vamos a hacerlos bien. Comparemos con otros juegos de la casa. Vamos a sacar a la palestra Guilty Gear Xrd -SIGN-  y BlazBlue Calamity Trigger, las primeras partes (que sí, que Guilty Gear es una saga y tiene historia y legado pero, al ser el primero de la época 3D moderna de Guilty Gear, vamos a considerarlo una primera parte). Calamity Trigger salio a la venta con 12 personajes. Xrd -SIGN- con 15, de los cuales solo 2 eran nuevos y no veteranos. Luego se actualizaron y con las nuevas versiones, DLC, etc.. se plantaron en una cantidad mas aceptable. Pero de primeras eran un catalogo de luchadores bastante mas pequeñito que el de FighterZ. Recordemos que dispone de base de 24 personajes, casi tantos como los otros dos juegos juntos. Así que por favor, recordad esto cuando habléis de mucho o poco con respecto a este juego.

Y bueno, me voy a permitir una pequeña linea para decir que sí que echo en falta algún combatiente. Me da pena que el juego no tenga a Mr. Satan de base, ya que suele ser un clásico como personaje de broma. Y luego alguna perdida por el camino, como Broly, Cooler o Jiren. Ya por no hablar de la omisión completa de Dragon Ball GT. Aunque no dudo de que les veremos el pellejo en el futuro pase de temporada.

Una de las cosas de las que mas se ha hablado respecto a este juego es de su historia original, la cual presentaba a un nuevo personaje, la Androide 21. Con una duración de unas quince horas aproximadamente, el juego nos muestra la típica historia de título de anime, donde todos los villanos han vuelto a la vida y los malos malosos están sacando clones perversos de los héroes. La premisa en sí es una bobada y no se puede esperar mucho de ella, pero no creo que busque más, así que todo en orden. Esta trama se sitúa en durante algún momento de tranquilidad de Dragon Ball Super, así que hay personajes que no veremos aquí: Gohan Super Saiyan 2 o Trunks del futuro, porque cronológicamente no están en ese momento, o los propios personajes de Super, Hit y Goku Black; además de Bills que, pese a ser jugable jugable, no aparecerá en la historia, los problemas mundanos no le incumben. Lo guay de este modo es que, con ese plantel aún más reducido, se conectan diálogos la mar de hilarantes. Célula riéndose de Nappa porque no puede convertirse en Super Saiyan, Freezer diciéndole a Gotenks si es familia de “el tío que le mató”, Goku preguntándole a las fuerzas de Ginyu que qué les da Freezer a cambio de trabajar para él, y los cinco superenvidiosos al decirles que Bulma le da muchas más cosas a Vegeta sin tener que trabajar y, por último y no por ello menos importante, todos los malos riéndose de Yamchaporque “¿Cómo no va a ser una basura si a este lo mataron los Saibaman?”. Así hasta el infinito. Los diálogos en este juego tienen muchísima carisma, y son lo que me ha motivado a darle tanta caña.

Durante este modo nos moveremos por un tablero y nos enfrentaremos a los enemigos que hay en el camino. Estos nos darán experiencia con la que subiremos de nivel a nuestros personajes. Deberemos llegar hasta nuestro objetivo, pero por el camino podremos rescatar al resto de los guerreros Z o enfrentarnos al pequeño Bu, el cual siempre estará muchos niveles por encima de tu equipo normal y, a no ser que seas hábil con tus personajes, no dudara un segundo en barrerte a ti y a todo tu equipo. Esta modalidad no es gran cosa realmente, y la historia, pese a tener sus giros, no llega a ser algo especialmente memorable. Es gracias a los diálogos que nos encontraremos ante un paseo la mar de divertido.

El juego, además, incluye un Modo Arcade, o la posibilidad de montar tus propios torneos de artes marciales, lo cual es algo muy típico de un juego de Dragon Ball, no podía faltar. A medida que juguemos, conseguiremos dinero, con el que podremos hacernos capsulas con desbloqueables —las famosas cajitas que están en todos los juegos últimamente. Pero en esto no es algo que moleste, ya que solo servirán para añadir elementos a nuestro perfil del online: muñecajos para movernos por el menú, stickers para usar con otros jugadores y, lo que para mí es mas importante, recoloreados para nuestros guerreros(doce en total, seis de base mas seis desbloqueables). Además, no pueden tocar cosas repetidas, así que no creo que sea un sistema injusto. Por si eso fuera poco, gracias al cielo solo se pueden pagar con dinero del juego y no hay forma de convertir los contenidos de tu cuenta bancaria en capital del juego, así que todo en orden. Incluso hay unas monedas especiales (que tocan también) con las cuales puedes hacer tiradas en las que salen cosas mas raras sí o sí. Con constancia no debería de ser muy complicado conseguir todos los coleccionables.

Eso es prácticamente todo lo que tenía que decir del juego. Soy un gran fan de la obra de Toriyama y, pese a que tenía muchas ganas de este juego, no esperaba que realmente fuese tan bueno. Esperaba algo correcto, divertido y bonito de ver, eso sí, pero Arc System Works se acaba de marcar un tanto. No confiaba mucho en ellos, la verdad. Esto se debe a que también hicieron Dragon Ball Z: Extreme Butoden, un título de Dragon Ball para la portátil de Nintendo que pasó sin pena ni gloría, ya que realmente no era para nada la gran cosa. Con eso en el historial, mi mayor miedo era que FighterZ fuese una versión grande y en HD de esa obra portátil. Debo decir que me equivocaba con creces, ya que lo que tenemos delante es, sin duda, uno de los mejores tributos que se le han hecho a las aventuras de Son Goku.