Persona 5

Consultorio PostGame: consejos para jugar a videojuegos largos

En la actualidad, la duración de los videojuegos es uno de los temas de debate cíclico del medio. Con múltiples publicaciones abordando el uso y abuso de este elemento a favor de distintas finalidades, así como su relación con la obra a la que hace referencia y su despliegue satisfactorio, el bien escaso que es el tiempo libre no deja de provocar una respuesta de amor y odio entre la comunidad de jugadores. A pesar de ello, es una realidad que igual que hay títulos en el medio que pueden o han sabido condensar su totalidad en pocas horas, también hay aquellos que por su estructura, premisa, mecánicas, misiones secundarias o género requieren de una mayor dedicación. Casos como Persona 5 Royal, The Witcher 3: Wild Hunt, Fire Emblem Three Houses, Minecraft, Animal Crossing, Stardew Valley, The Legend of Zelda: Breath of the Wild o la saga Yakuza, entre otros, no solo tienen fama de alta duración, sino que pueden absorber nuestra atención durante semanas o meses según nuestra disponibilidad, haciendo de la tarea todo un reto.

Por esa razón, me dispongo a proponeros unos consejos para sobrellevar mejor adentrarse en videojuegos que pueden superar las 50 o 100 horas de duración. Estos provienen mayoritariamente de mi experiencia como jugadora que, por una importante falta de tiempo para el ocio, su primera elección son títulos que no van más allá de las 5 o 10 horas. En consecuencia, en este texto he querido conciliar todo lo que he aprendido por mí misma, errando en el proceso de jugar a títulos largos, y los consejos que otras personas, ya sea en una situación similar o bien en una opuesta, me han proporcionado (¡muchas gracias!). No obstante, antes de leerlas considerad que estas sugerencias deben adaptarse a vosotres, y no al revés. Tendemos a caer en la trampa de que si a otra persona le funciona, a nosotres también. Quizás no sea el caso. De la misma manera, os animo a que creéis vuestras propias recomendaciones, tanto por la ayuda que puede suponer para vosotres, como por la que puede resultar para otres con les que queráis compartirlas.

  1. Planifica tus videojuegos pendientes

Organízate en función de tu agenda, de los horarios que vas a tener, los lanzamientos que han llamado tu atención para los próximos meses, tus apetencias en ese momento y si tienes que adaptarte al título. Por ejemplo, Animal Crossing funciona a través del horario de la consola. Si sabes que solo podrás jugar de noche durante una temporada, quizás te salga más a cuenta empezar con un título que no tiene esas limitaciones. Otra opción es trampear la consola para adaptarla a ti. Es decisión tuya. En mi caso, a todo lo mencionado anteriormente he de añadir la disponibilidad de la plataforma en cuestión, puesto que en casa somos dos personas las que jugamos. Sobre la duración de los videojuegos que escoges, busca información antes de empezar a jugar para evitar sustos o sorpresas desagradables después. En páginas como HowLongToBeat o en algunos análisis encontrarás totales orientativos que pueden ayudarte con la tarea.

  1. La constancia es importante.

La idea es que reserves en tu agenda un tiempo diario o semanal que escojas para dedicarlo a jugar, como si fuese un trabajo, un rato de estudio o una rutina facial. Puede ser un bloque de varias horas, pueden ser ratos muertos a lo largo del día (por ejemplo, yendo en el transporte público) o parte de tus jornadas libres. Tener un espacio casi diario para jugar es extremadamente importante en títulos de larga duración, porque es una carrera de fondo que es poco probable que vayas a superar si solo te dedicas a hacer maratones extenuantes. En el caso de que dejes el juego durante un tiempo, también será más difícil que te acuerdes de los controles y mecánicas, y no tendrás la misma práctica que cuando te aprendiste los tutoriales, con lo que tendrás que superar un obstáculo más para volver a meterte en el título. Obviamente, en el día a día siempre pueden surgir contratiempos ante los que tengas que reajustar tu rutina, y también puede ser que no te apetezca o pases por algún problema de salud que te impida tener ganas de ello, pero mentalizarte de que tienes un hueco para centrarte en el título te ayudará a asimilarlo como parte de tu horario, creando así una rutina que lo hará más llevadero. 

  1. Reparte las tareas según tu tiempo disponible.

En relación al anterior punto, considera dividir las tareas del videojuego según su prioridad y según las horas totales de su ejecución. Una vez hecho esto, encájalas con tu tiempo disponible diario. Por ejemplo, si tienes que ir a comprar víveres o hacer una misión secundaria que parece sencilla, intenta hacerlo en los momentos en que tengas menos disponibilidad horaria y puedas guardar relativamente rápido. Así dejarás las misiones principales, como mazmorras largas, combates contra jefes finales o zonas en que no es posible guardar tan asiduamente, para esas franjas en las que tienes más tiempo. Evitarás agobiarte y aprovecharás mejor el tiempo. No es una ciencia exacta, pero atendiendo a los mensajes del juego y a cierta experiencia con el medio, acabarás intuyendo cómo gestionarlo. Si además tienes un sistema como el de PS5, podrás ver la duración de las actividades de algunos juegos, lo cual te ayudará a planificarte mejor.

  1. Puedes hacer maratones, pero no siempre es recomendable.

La tentación de hacer maratones en juegos largos siempre está ahí. Piensas que así te costará menos o que incluso llegarás antes al final, pero hacerlo puede llevarte con facilidad a relacionar esos videojuegos con algo que debes acabar cuanto antes, lo cual es probable que te lleve a cansarte, frustrarte y, en consecuencia, abandonar más fácilmente de puro empacho. No obstante, aunque las jornadas intensivas no es algo que recomiende si queréis véroslas con juegos de 100 o más horas, a veces vale la pena apostar por ello si el título es algo más corto (unas 30, 40 o 50 horas), ya sea porque tienes vacaciones o porque has tenido problemas compaginando tus horarios durante la semana y quieres recuperar el tiempo perdido. Como recurso de doble filo que es, os aconsejo que penséis bien cuándo y cómo hacerlo para no quemaros en el proceso.

  1. No pienses en las horas totales.

Sumar, restar y multiplicar no te ayudarán a pasarte el juego más rápido. Si piensas contínuamente en las supuestas horas que te quedan, puedes llegar a desesperarte, a sentir impotencia o a angustiarte. Lo mejor es centrarte en lo que avanzas cada vez que juegas. Eso te ayudará a ver el vaso medio lleno, a disfrutar más de la experiencia y a alegrarte por las metas que alcanzas en cada sesión de juego.

  1. Tampoco hagas planes de futuro irreales.

Me ha pasado más de una vez organizar tan meticulosamente mi agenda que, al llegar el día en que supone que tenía que haberme pasado el juego, me he dado cuenta de que me quedan 2 o 5 horas para terminarlo. La decepción es tremenda. Y no solo eso, es que te dan ganas de dejarlo en la recta final. Debido a esto, os animo a poneros metas realistas y, en el caso de no poder cumplirlas, adaptarlas si lo consideráis preciso. La organización previa os tiene que ayudar, no encerrar ni esclavizar.

  1. Hidrátate, come, aséate, socializa, haz ejercicio y, en general, cuídate.

Parece un consejo baladí a simple vista, pero es sencillo perder el norte cuando un juego te absorbe mucho. Quieres jugar una hora y de repente se te van cinco sin darte cuenta. Si encima hablamos de títulos largos, esto se suma a las ganas por terminarlo, a veces cuanto antes. Así que no te olvides de cuidarte (comer, dormir, asearte, hacer deporte, quedar con amistades, etc.) y de mirar de vez en cuando el reloj. Tu bienestar es importante, no accesorio.

  1. No hace falta que lo completes al 100% o 110%.

Bastantes de los juegos de alta duración tienen un componente optativo o accesorio elevado. Mazmorras secundarias o secretas, coleccionables, trofeos y otros elementos que quedan como algo secundario al eje del videojuego, pero que pueden complementar la experiencia si realmente te apasiona el título. Ante esto, hemos de recordar que no hace falta completar al 100% un juego, ni todos las obras requieren que rematemos esa parte. Si no tienes ganas, tiempo o energía para hacerlo, no es un problema. Sencillamente ve a por lo primordial. Pero si estás dispueste a terminar el juego con todo lo que puede ofrecerte, adelante. En caso de dudas sobre si lo accesorio es más imprescindible de lo que en principio la desarrolladora ha dejado caer, normalmente hay análisis, guías, foros y redes sociales en las que puedes informarte sobre el tema. Para títulos recientes, esta recomendación puede resultar algo difícil de emplear, aunque con un poco de paciencia puedes encontrar a alguna persona que esté jugando al mismo título y ofreceros algo de ayuda y apoyo. O bien ser tú quien inicie esa conversación.

  1. Si quieres dejarlo, hazlo.

Es así. Los videojuegos no deberían ser sufrimiento o frustración, a menos que así lo quieras. Así que, si no estás cómode o te parece que ha llegado un punto en que te quita más de lo que te aporta, déjalo. Quizás lo retomes más adelante, o quizás nunca lo hagas. Lo importante es que estés ahí porque quieres, no por obligación. No tienes que fichar ni cumplimentar una cartilla. Es un juego más. Puede que no sea el tuyo, y no pasa nada. Además, siempre puedes ver walkthroughs en YouTube o Twitch, o leer Wiki o sitios creados por los seguidores si quieres saber del título pero no dedicarte a él.

  1. Compagínalo con videojuegos más cortos (Opcional).

En mi caso, si tengo tiempo y ganas procuro seguir avanzando en mi pila de pendientes o jugar a títulos recientes de duración muy corta. Una obra de 2 o 5 horas puede servirte de descanso mental y a la vez potenciar la sensación de progreso. Además, hoy en día es relativamente fácil encontrar títulos que nos gusten y sean de pocas horas. Mi truco es parar un par de días (un fin de semana, normalmente), jugar al videojuego corto y luego retomar el largo. Otras veces he optado por reducir las horas diarias que dedico a la obra extensa, de manera que solo retiro media hora de cada jornada. Así, al final de la semana verás que has completado un juego y has avanzado con el duradero.

  1. Usa guías (Opcional)

Otro consejo opcional es usar guías. Puede ser en momentos puntuales o como referencia para el total del juego. Por un lado, podrás superar mejor los niveles si te atascas o preparar mejor equipo sin grindear tanto porque tendrás a mano la receta, y por el otro, harás más rápido las tareas tediosas, como recoger ciertos coleccionables o resolver rompecabezas que pueden dejarte en el mismo punto muchas horas. Es un recurso valioso, así que usadlo como consideréis. Para mí, quienes hacen guías tienen todo mi amor y agradecimiento. Sin su trabajo, demasiados juegos hubiesen quedado en el limbo por no saber cómo continuar.

  1. Y también auriculares (Opcional).

Mi casa es un caos de ruido. Vecinos, gatas, bares en la calle… Así es muy difícil concentrarse. Por esa razón suelo usar auriculares para casi todo, especialmente para jugar. Me ayudan a centrarme, lo cual repercute en los resultados, a sumergirme en el videojuego y a disfrutar de las magníficas bandas sonoras de algunos títulos. También hay múltiples obras que te recomiendan el uso de auriculares, ya sea por efectos sonoros especiales o porque el efecto será mayor si te aislas del mundo real. No necesitas gastarte demasiado en ellos. Con unos de 20 euros puedes apañar este punto. Si me preguntáis a mí, uso unos auriculares de 15 euros la mayor parte del tiempo (escuchar música, jugar, ver series, etc.) y otros de 32 euros con los que grabo podcast, ya que tienen micrófono incorporado. Mi recomendación es que busquéis unos que se adapten a vosotres. Por ejemplo, yo necesito que sean de diadema, que tengan cable y que las almohadillas de las orejas no aprieten demasiado porque me puedo clavar las patillas de las gafas, lo cual es doloroso cuando pasas bastantes horas con ellos.

Hasta aquí los consejos que he recopilado. Espero que ahora tengáis más herramientas en el caso de que queráis empezar un videojuego largo y no sepáis cómo hacerlo. Evidentemente, no es obligatorio meteros de lleno en ese tipo de títulos, ya que hay multitud de obras de variadas duraciones. Pero si sois como yo, que tenía en mi lista de pendientes obras de infinidad de horas y no se atrevía a jugarlas por miedo, puede que os vaya bien algo de lo que os he explicado. Decidáis lo que decidáis, jugad a lo que queráis y cuidaos mucho.

¡Buena partida!

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